martes, 26 de enero de 2016


Si la música alimenta tus emociones, la preparación física activa tus sentidos y el baile libera tus latidos, ¡invierte en tu bienestar!






Porque pensar la danza, hace la diferencia! 


¡Danzar!

Quizá es una de las actividades más antiguas de la humanidad.  Tiene aspectos de carácter festivo-religioso y comunitario, se trasmite de generación en generación y sirve para satisfacer la necesidad de liberar sentimientos, dar forma a ideas y emociones que se transmiten través del cuerpo, desarrolla habilidades sociales en fomento de una actitud sensibilizadora,  apreciativa, valorativa y que genera disfrute por la misma. Como manifestación artística, enriquece la autonomía y transforma el comportamiento del ser humano, como deporte fortalece la salud física y mental, como académica contribuye a la formación integral y desarrollo humano. Una pedagogía orientada desde la inteligencia emocional para desarrollo de las inteligencias múltiples.

Beneficios de la Danza!

Comprendemos que este aspecto de los beneficios en la danza es extenso, describimos algunos de los cuales son resonantes en dinámica holística corporal:

Beneficios Psicomotrices
  1. Aumenta la competencia motriz.
  2. Mejora la percepción  en el esquema corporal.
  3. Desarrolla la inteligencia espacial.
  4. Desarrolla la coordinación  neuromuscular.
  5. Desarrolla el sentido rítmico (inteligencia musical).
  6. Fortalece la capacidad física.
  7. Mejora el control postural.
  8. Concientiza la importancia de la quietud corporal.
Beneficios Artísticos:
  1. Canaliza las capacidades y habilidades artísticas de los estudiantes para propósito de circulación y representación  artística de la danza.
  2. Promueve en el estudiante la participación en espacios interinstitucionales de cultura, de su comunidad,  a nivel nacional e internacional.
  3. Fundamenta en los estudiantes información teórico-práctica en la interpretación de la Danza Tradicional Folclórica  y Baile Latino.
  4. Hace comprensión del patrimonio material e inmaterial de su nación a través de la danza.
Beneficios Psicológicos:
  1. Pensar la danza como eje articulador para su formación como persona.
  2. Sensibilizar al estudiante sobre la importancia de su cuerpo y mente como herramientas que permiten comprender  la interacción de la vida.
  3. Forjar estudiantes autónomos y reflexivos a través de la danza, para reafirmar el concepto de identidad y patrimonio cultural.
  4. Mejorar el conocimiento y aceptación del propio cuerpo (formación de imagen corporal positiva).
  5. Fortalecer el proceso de comunicación (desarrollo de la expresión no verbal).
  6. Desarrollar en el estudiante la capacidad de generar nuevas ideas, de encontrar conclusiones propias e implementar estrategias corporales que modifiquen y transformen el mundo que lo rodea.
  7. Incentivar la participación de sana convivencia, que favorezcan su salud física y mental (desarrollo de las inteligencia intra e intrapersonal).
  8. Estimular y desarrollar habilidades de liderazgo.

martes, 28 de julio de 2015


Cómo ser un buen instructor de Danza



El instructor en actividades dirigidas ejerce una profesión que requiere el contacto directo y personal con el alumno, lo que implica la disposición al diálogo para favorecer una práctica física correcta. Es decir además de ofrecer una actividad física saludable y hacer las recomendaciones necesarias, hay que presentar un mínimo de atención a los problemas del grupo en general.


Decálogo del instructor

Ser uno mismo

Hay que mostrarse con naturalidad y espontaneidad. Simplemente hay que expresarse con autenticidad, sin mostrar falsas apariencias.

Ser un amigo para todos

Sería bueno dedicar 5 minutos antes y después de la sesión para charlar con el grupo.

Ser un referente

Dado el estilo de enseñanza de la actividad; se hace imprescindible cuidar la imagen del referente para todos. Cuando hablamos de imagen, se hace referencia a: vestimenta, higiene personal, lenguaje apropiado, puntualidad, amabilidad, calidad del movimiento, etc.

Ser humilde en la profesión

Ser capaz de escuchar al grupo y a nuestros compañeros de trabajo es la clave para entrar en el diálogo y la comprensión. Tenemos que permitirnos aprender de los demás, y así compartir experiencia y puntos de vista.
Ser humildes con nosotros mismos y los demás significa reconocer que somos humanos y nos equivocamos, y que además podemos aprender de ello y del resto de personas.

Ser entusiasta

Hay que mostrar entusiasmo y alegría por nuestra profesión. De esta manera transmitimos ganas de participar de la sesión, lo que hará mejorar los resultados tanto física como emocionalmente. Un consejo: sonríe siempre que puedas.

Tomarse el tiempo necesario

Dedicar tiempo de preparación y atención al grupo es la clave del éxito que nuestras clases. Haz un breve repaso del transcurso de la sesión y procura que todo esté a punto (canciones, materiales adicionales, etc.) Por otro lado, nunca dejes un ejercicio sin acabar porque el hilo musical haya finalizado; es más importante realizar un buen estiramiento aunque no se haya coordinado con la música para finalizar.

Ser creativo y emprendedor

Tener el incentivo de mejorar siendo nosotros mismos hace que emprendamos un camino de verdadero sentido, creando nuevas formas de organización, de movimiento, de relación, etc. No pretendamos ser una copia de uno u de otro, hay que buscar la propia identidad dentro de nuestra profesión.
Crear algo nuevo e innovador es nuestra mejor arma para destacarnos.

Ser un buen comunicador

Durante la sesión de baile se emiten multitud de mensajes, con intención comunicativa o no, pero lo cierto es que constantemente se está comunicando algo. El instructor debe de intentar cuidar ese flujo de comunicación, tanto en el aspecto verbal como en el gestual, y adaptar el lenguaje al tipo de emisor y situación de enseñanza . aprendizaje.

Seguir formándose

La formación nunca cesa. Hay que seguir en contacto con la actualidad, e intentar mejorar nuestras formas de ser y de hacer. La formación continua es el progreso y constante aprendizaje hacia nuevos conocimientos. No podemos quedarnos atrás. Sería conveniente la asistencia a convenciones y otras jornadas formativas. La calidad de las clases será mayor.

¡Disfrutar!

El hecho de utilizar música y trabajar el movimiento corporal nos permite evadirnos del estrés de la calle, y eso ya es motivo suficiente para sonreír y permitirnos disfrutar de la sesión.